Uno de los productos de mayor crecimiento de ventas en Argentina durante el 2009 fue el acceso de banda ancha móvil (BAM), o, dicho de otra forma, los módems 3G USB, según surge del informe de Carrier y Asociados “Consumo de notebooks y netbooks en el segmento individuos 2009”. La estimación es que el año cerró con unos 600.000 accesos móviles, datos con los que hay que ser cautos, ya que la BAM tiene un porcentaje de devoluciones alto, lo que surge de leer comentarios de usuarios en diarios, blogs y foros.
Por ser una característica estándar en las notebooks desde hace un tiempo, la tecnología de conexión dominante es WiFi. Por el momento, la BAM es utilizada principalmente por adultos, quienes por motivos laborales no pueden prescindir de la capacidad de conexión en todo momento y lugar. El resto de los usuarios de portátiles, si bien evidencian un alto nivel de conocimiento respecto de la opción y se muestran interesados a futuro, ven como una desventaja el costo del servicio, al tiempo que recogen referencias y experiencias adversas vinculadas a la falta de velocidad y/o señal. Las proyecciones indican que los usuarios de Internet móvil se duplicarán en 2013. En la actualidad, a nivel mundial, existen 450 millones de personas que acceden a la red por esta vía, en su mayoría chinos.
En este escenario, el modelo de venta de portátil (notebook o netbook) con una conexión de 3G subsidiada por parte del operador celular a cambio de un abono, no parece el camino más indicado para fomentar el desarrollo de la BAM. Además de los costos y desconfianza en la calidad del servicio, esta modalidad acota demasiado la elección del equipo. De este modo, pareciera haber más oportunidades para que el camino sea inverso: fabricantes y/o vendedores, haciendo un bundling de sus portátiles con opciones de BAM prepagas. De esta forma, la existencia de un abono no se convierte en una barrera de entrada. Si el servicio de BAM satisface las expectativas, habrá más posibilidades de que ese usuario se comprometa eventualmente con un abono. Y para el usuario ocasional, que satisface mayormente sus necesidades vía hotspots, la disponibilidad de una conexión 3G prepaga siempre será un buen recurso.