El proyecto Bono Cultura, fue aprobado por el Plenario de la Cámara de Diputados de Brasil el pasado 14 de octubre. La iniciativa, promovida por el presidente Lula da Silva, quien la presentó a la Cámara de Representantes con mensaje de urgencia en el mes de julio, se implementará a través de una tarjeta que los empleadores les entregarán mensualmente a sus trabajadores para que puedan acceder a bienes y servicios culturales, tales como películas, espectáculos teatrales y libros.
Se espera que la implementación de la medida aumente el consumo cultural de Brasil en 319 millones de dólares, incrementando significativamente la renta de los artistas y generando nuevos puestos de trabajo en el sector de las Industrias Protegidas por el Derecho de Autor. Según cálculos del Ministerio de Cultura, el Bono- Cultura beneficiará a 12 millones de personas que hasta la fecha no podían participar de este mercado. Porque como lo ha reiterado el Ministro de esta cartera, Juca Ferreira, los brasileños que acceden a la cultura son menos del 20%. No es raro así, que sólo 14% de ellos vayan al cine una vez por mes, el 96% nunca haya acudido a un museo, el 78% nunca asistiera a un espectáculo de danza y el 93% jamás hubiera tenido acceso a una exposición de arte.
Es la primera vez que en Brasil la producción de bienes y servicios culturales busca fomentarse de forma masiva desde el lado de la demanda. Serán los consumidores brasileños quienes terminarán definiendo los contenidos que se producirán y distribuirán en su circuito cultural. Así, el Ministro de Cultura informó que la utilización de la tarjeta magnética Bono-Cultura le permitirá establecer una base de datos con información sobre los bienes culturales más consumidos y el perfil de los demandantes, para que posteriormente esta información sea un insumo a la hora de formular las correspondientes políticas públicas.
Por ahora, la discusión frente al tema se ha dado en torno al sistema de financiación del bono. Ya que según establece el proyecto de Ley, las empresas que declaren renta serán aquellas que podrán otorgar este incentivo mensual a los empleados que ganen hasta cinco salarios mínimos. Si el trabajador recibe honorarios superiores a dicha suma tendrá derecho a la tarjeta mensual sólo si paga entre el 20% y 90% de su valor, dependiendo del monto de sus ingresos. En contrapartida, las empresas que participen del bono recibirán hasta el 1% de descuento anual en su impuesto sobre la renta. Si la institución está sometida a otro régimen tributario también podrá adherirse al programa, pero en ese caso deberá contabilizar el rubro como gasto.
Artistas, productores y entidades empresarias celebraron la aprobación del Proyecto Bono-Cultura. Entre ellos, Gustavo Dahl, director de la Agencia Nacional de Cine (ANCINE), expresó que “el bono-cultura es absolutamente fundamental para viabilizar que más brasileños vean películas del país.” Con una posición también muy positiva, Ícaro Martins, presidente de la Asociación Paulista de Cineastas, se refirió al proyecto, “ayudará a recuperar el público del cine brasileño, por lo que esperamos que entre en operación rápidamente y que a mediano plazo se convierta en un incentivo exponencial”, afirmó.