En el 2008, las ventas de música digital aumentaron un 25%, según anunció la Asociación de Discográficas IFPI. Sin embargo, mientras que las ventas legales registran cifras del orden de los 1.400 millones de archivos de música, las adquisiciones ilegales llegan a los 40.000 millones, provocando modificaciones bruscas en la circulación de los productos musicales que obliga a reconfigurar formatos y procedimientos. Este y otras problemáticas se discutieron el 17 y 18 de enero de 2009 en Cannes, Francia, en la 10º edición de MidemNet, una de las ferias más importantes del mundo de la industria musical.
Los expositores presentaron sus productos en sus stands, mientras las conferencias y las reuniones se sucedían para tratar una serie de temas que giraron en torno a la interrelación creciente entre los fans y sus cantantes y músicos. Allí, los especialistas en tecnología vaticinaron el ocaso de los discos compactos y aseguraron que su desaparición se acelerará en los próximos años.
El pionero de la música digital y director de MP3Tunes, Michael Robertson, afirmó que la venta de música, sobre todo de CDs, luego también de archivos de música en Internet descenderá fuertemente. El futuro está en las suscripciones y en la música gratis financiada a través de la publicidad. La industria de la música tiene la tendencia a demandar a cualquier tecnología nueva que surja, lo que conlleva importantes dificultades para la apropiación del beneficio económico de las innovaciones. No es el caso de las compañías de música que operan en alianza, o conforman el mismo grupo empresario que los vendedores de artefactos conexos al contenido musical, quienes recuperan y aumentan la ganancia desde otro segmento del mercado.
Por su parte, Eric Nicoli, hasta hace dos años directivo de EMI, expresó que fueron muchas las cosas que el sector discográfico hizo mal al comienzo de la revolución digital. La industria es extremadamente hostil ante cualquier cambio, puntualizó. La propia compañía EMI, prevé a corto plazo abolir la protección contra copias para su música. Esta tendencia ya cuenta con otros seguidores como el iTunes Music Store y Apple.
Fuentes: La opinión de Tenerife, España y Compumundo