El 29 de octubre de 2008 fue lanzado desde China el satélite venezolano Venesat-1, bautizado “Simón Bolívar”, como parte de los acuerdos de cooperación tecnológica establecidos entre ambos países. El aparato, de 3,6 metros de alto con paneles solares fijados en sus laterales de 15,5 metros de longitud cada uno, proveerá más de 48 canales de radio y televisión digital. Se calcula con una vida útil de 15 años y contempla una inversión de 406 millones de dólares donde están incluidos el cohete de lanzamiento, dos estaciones terrestres y el telepuerto. Estos dos últimos construidos por Venezuela con tecnología china.
Luis Holder, jefe del proyecto satelital, informó que 35 técnicos venezolanos entrenados en China siguieron la operación desde las bases terrenas venezolanas, ubicadas en Luepa, en el estado Bolívar (sureste), y también desde la estación ubicada en el estado Guárico (centro), donde fueron asistidos por expertos chinos. El presidente venezolano, Hugo Chávez, acompañado por su par boliviano, Evo Morales, presenciaron la operación desde la base de Luepa. El proyecto Simón Bolívar se concretó por la firma de un convenio con Uruguay, país que cedió su órbita hemisférica a Venezuela a cambio de acceder al control del 10 por ciento de la capacidad operativa final del satélite.
El Simón Bolívar estará situado a 36.000 kilómetros de la superficie terrestre, en la órbita hemisférica 78-Oeste, con una señal de 1.300 megahercios (MHz) que le permitirá extender su radio de influencia desde el sur de México hasta la mitad del territorio de Argentina y Chile. El lanzamiento fue transmitido en directo y en cadena nacional por Venezolana de Televisión y TeleSUR desde la base Xichang, situada en China. El gobierno venezolano aseguró su deseo de dar un uso socialista a este primer satélite de comunicaciones, a la vez de asignarle tareas para que sea una herramienta de integración regional en iniciativas como la Alternativa Bolivariana para las Américas (ALBA) o el Banco del Sur. El satélite es manejado desde la estación de El Sombrero, centro de operaciones de la Agencia Bolivariana de Actividades Espaciales (ABAE) y puerto de salida de servicios de telefonía, televisión digital e Internet de alta velocidad.