La Unión Argentina Contra la Piratería (Uacpi), fue presentada en el Cine Monumental con la firma de un acuerdo fundacional entre representantes de la Cámara de Exhibidores Multipantallas (CAEM), la Federación de Exhibidores de Cine (Fadec), la Unión Argentina de Videoeditores, la Cámara Argentina de Videoclubes, el Incaa y las compañías distribuidoras de cine.
El objetivo es que este ente se convierta en un espacio de discusión y colaboración con diferentes actores y con el Estado para que “el consumidor de cultura tome conciencia de que la piratería es un delito”, señaló Leonardo Racauchi, de la CAEM. A pesar de que en la actualidad rige la Ley 11.723 que protege los derechos de la propiedad intelectual, los empresarios argumentan que ésta no se cumple, y que si bien ellos propician una condena más social, las autoridades deben dar respuesta acerca del uso de los espacios públicos por parte de revendedores y la evasión impositiva, entre otras cuestiones.
Las asociaciones, cámaras y corporaciones participantes coincidieron en que se trata, en realidad, de perseguir a las organizaciones delictivas que están detrás de la piratería. Según la Uacpi, la industria del video vendió 5 millones de películas y series en DVD en 2007, mientras que las importaciones de DVD vírgenes casi alcanzaron los 100 millones de discos, de los cuales “un setenta por ciento” estaría destinado a copias piratas.
Con respecto a las alternativas para luchar contra este problema, Rolando Sharna, integrante de la Unión, se refirió a la posibilidad de bajar los precios al consumidor, argumentando que sería casi imposible ya que es necesario vender a esos valores para pagar impuestos. Sin embargo reconoció que hay países que han buscado opciones como bajar el IVA, que les han permitido manejarse con mayor holgura.