Brasil se recorta del resto de los países del MERCOSUR como un fuerte exportador de bienes conexos a las industrias culturales, esto es, reproductores de DVDs, minicomponentes, televisores, etc., posición que se sustenta en su perfil de país industrializado. Al respecto, cabe señalar que para el año 2006 Brasil exportó en ese rubro 2.870 millones de dólares, mientras que el siguiente país en importancia fue Argentina con 62 millones, seguida por Colombia con 32 millones, Chile con 10 millones, Uruguay con 2 millones, Perú con 460mil dólares y Venezuela con alrededor de 50mil.
Dicha información surge del segundo ejercicio de medición de la economía cultural generado por los países del MERCOSUR Cultural, publicado en el libro “Nosotros y los otros. El comercio exterior de bienes culturales en América del Sur”, que será presentado el próximo 26 de noviembre en la Sala Miguel Cané de la Secretaría de Cultura de la Nación. Además, en el mismo evento se pondrá en funcionamiento el primer Buscador de Comercio Exterior Cultural, una herramienta de consulta on line integrada al SInCA (Sistema de Información Cultural de la Argentina).
Aparte de Brasil, la mayoría de los países comercializan, con volúmenes de exportación menores, fundamentalmente bienes característicos de la cultura: libros, películas, fonogramas. En efecto, de los 165 millones de dólares que facturó Argentina en el año 2006 por la exportación de bienes culturales, 100 millones (el 60%) correspondió a la venta de productos característicos. Chile y Venezuela mostraron también la misma proporción (aunque los montos fueron mucho más bajos: 10 millones y 500mil dólares respectivamente), mientras que en Colombia, Perú y Uruguay, alrededor del 90% de las exportaciones culturales realizadas en ese año (que ascendieron a 195 millones, 22 millones y 16 millones, respectivamente) se explicaron por la venta de bienes característicos.
Ahora bien, si se analiza la tendencia tomando únicamente los bienes característicos, el comportamiento de Brasil varía. En este sentido, las exportaciones generadas por la venta de dichos bienes ponen en primer lugar a Colombia (176 millones de dólares), en segundo a la Argentina (100 millones de dólares) y en un lejano tercer puesto a Brasil (60 millones de dólares). ¿Cómo puede explicarse que una economía tan importante como la brasileña genere tan poco volumen de exportaciones en este rubro? En parte, podría deberse al límite que le genera el idioma portugués -es decir, la carencia de mercados externos- y, por otro, a la importancia de su mercado interno como consumidor de bienes característicos culturales.
Los países analizados muestran que, de las compras realizadas en el exterior, la mayoría corresponde a bienes conexos y auxiliares a la cultura. Ello, en principio, estaría mostrando una dependencia tecnológica –con la excepción, de nuevo, de Brasil y su industria conexa audiovisual- para poder transmitir contenidos culturales. Por ejemplo, el 81% del total de las importaciones culturales argentinas corresponde a bienes conexos; en el caso de Uruguay asciende al 85%, en Colombia al 86% y en Perú y Chile poco más de 78%. En cambio, Brasil reduce su gasto en bienes conexos a 53% y crece en bienes auxiliares a 38,5%. En tal sentido, los datos exhiben una mayor dependencia tecnológica en el primer caso y una combinación más compleja en este último.
Al analizar las exportaciones es posible reconocer algunas particularidades y potencialidades distintivas. Argentina se muestra como un país que exporta en una diversidad de formatos: comercializa al exterior un 27% de libros, un 26% de música, películas y videos, y un 29% de productos conexos ligados a la industria fonográfica. Brasil, en cambio, mantiene su fortaleza en bienes conexos alcanzando un 97% de sus productos exportados, y muestra un 2% de divisas provenientes de la venta de libros y música. Chile, por su parte, se muestra fundamentalmente como exportador de bienes de la industria editorial en más de un 43%, tanto libros como publicaciones periódicas. En tanto, Colombia aparece como un líder regional en la exportación de libros con un 69,3 de sus bienes vendidos en este sector.
Fuente: Los datos fueron tomados del libro “Nosotros y los otros. El comercio exterior de bienes culturales en América del Sur”